Un año después de que el Parlamento de Cataluña aprobara una declaración para crear una república independiente, episodio que motivó la intervención de Madrid en la región, el jefe del Gobierno catalán Quim Torra advirtió que no aceptará una sentencia condenatoria contra los separatistas procesados y enfatizó que “volver atrás no es una opción”.

“No aceptaré ninguna sentencia que no sea la libre absolución de los encausados, el retorno de los exiliados a casa y el fin de todas las causas contra los represaliados. Y, si se produce una sentencia condenatoria, nos enfrentaremos con la determinación del 1 de octubre y la fuerza y la solidaridad del 3 de octubre”, aseguró Torra.

El jefe del Govern hizo alusión al referéndum soberanista ilegal que se celebró el 1 de octubre de 2017 en Cataluña y a las manifestaciones que tuvieron lugar 2 días después en protesta por la acción policial en la consulta, que provocó altercados y heridos.