“Saquen entradas para esta final”. Novak Djokovic les dio un muy buen consejo a los fanáticos del tenis que por estos días se encuentran en Melbourne y los instó a no perderse el partido que definirá este domingo -desde las 5.30 de Argentina- el título del Abierto de Australia.

Quienes no tengan la suerte de conseguir un ticket para el Rod Laver Arena, harían muy bien en seguirlo por televisión. Porque el duelo decisivo del primer Grand Slam del año enfrentará al serbio, número uno del mundo, con Rafael Nadal, segundo del ranking. Y será un nuevo capítulo de la rivalidad más grande -y una de las más emocionantes- de la Era Abierta.

En Grand Slams chocaron en 14 oportunidades, la mitad en finales. Y en esa categoría, Nadal saca una ventaja: porque se impuso en nueve de esos partidos, cuatro de los cuáles sumaron títulos a su palmarés.