Esta tarde, en la presentación de los nuevos trenes para el ferrocarril Sarmiento, la Presidenta advirtió a los gremialistas ferroviarios que “no son los dueños de los trenes”.

“A los trabajadores ferroviarios, que sepan que los vagones no son propiedad de ellos, son propiedad del pueblo argentino”, dijo Cristina Kirchner, que presidió el acto junto al ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, que había mantenido una fuerte polémica con el delegado gremial de la línea Sarmiento, Rubén Pollo Sobrero, ante una medida de fuerza para reclamar el pago de una indemnización tras la estatización del servicio.

La Presidenta agregó que los ferroviarios “tienen el privilegio de tener empleo en blanco, buenas remuneraciones, obra social, jubilación”, y los comparó con “muchos de los que viajan en tren y muchas veces no tienen la posibilidad de tener un empleo formal, ganan una cuarta parte de lo que gana un motorman”.