Adoptar un uso responsable de gas te permitirá mantener el subsidio en este servicio. En efecto, quienes logren un ahorro de consumo mayor al 20%, comparado con igual bimestre del año anterior, no verán incrementada su factura. Aquí, algunos consejos para poner en práctica.

El gas natural, antes de ser gas natural, es un combustible y una fuente de energía. Como tal, existen formas de usarlo adecuadamente y sacarle el mayor provecho. Los calefactores, cocinas, calefones y termotanques, antes de ser los que son, son artefactos. Como tales, poseen normas de uso y mantenimiento. Por todo esto, es muy importante seguir algunas recomendaciones.

Para ahorrar en el consumo de gas:

* Apagar el piloto de los artefactos a gas que no utilizamos.

* Disminuir la llama de la hornalla cuando alcance el punto de ebullición y apagarla cuando alcance el punto de cocción.

* Calefaccionar sólo los ambientes que se utilicen.

* Usar el termostato para regular la temperatura y no abrir las ventanas para que “entre el frio”.

Para usar con seguridad el gas natural:

* Sólo los gasistas matriculados pueden hacer o modificar una instalación de gas.

* Buscar que un técnico calificado revise la instalación y los aparatos a gas periódicamente.

* No obstruir las rejillas de ventilación.

* Si se realiza un cerramiento en balcones o terrazas, no olvidar abrir las rejillas de ventilación que permitan ventilar el nuevo ambiente.

* El tubo de salida de gases de la combustión es fundamental para el buen funcionamiento de los aparatos que lo necesiten. No evitarlo ni obstruirlo.

* Verificar que los artefactos y sus ventilaciones sean instaladas por personal especializado siguiendo la normativa vigente. Vigilar el estado de la instalación.

* En ausencias prolongadas, cerrar la llave de paso del gas.

* Evitar las corrientes de aire que podrían apagar la llama de las hornallas al cocinar.

* Si el humo de la llama tiñe las cacerolas o ensucia las paredes y cielorrasos, dar intervención a un técnico especializado.

* Revisar con frecuencia la instalación interna de gas por medio de un técnico calificado. Permite evaluar defectos, actuar rápidamente sobre ellos y asegurar tranquilidad, eficiencia y uso responsable.

Para garantizar la seguridad en gasodomésticos:

* Utilizar artefactos aprobados por el ENARGAS e instarlalos con profesionales. Hoy existen ofertas en el mercado capaces de proveer artefacto e instalación con garantía y seguridad. Exigir acreditación y garantías.

* No instalar calefones, estufas infrarrojas, catalíticas o de cámara abierta, en baños, dormitorios o ambientes cerrados. Consultar, asesorarse, y dar intervención a profesionales en la materia.

* La llama de todos los aparatos que utilicen gas debe ser estable, de geometría uniforme y tener un color azul, nunca de color amarillo o naranja. En este caso, apagar el quemador y hacer revisar el artefacto por un profesional.

* Los quemadores deben seguir funcionando aunque estén al mínimo.

* La cocina nunca debe utilizarse para calentar la casa o secar ropa. El consumo de gas puede ser alto, además de riesgoso.

* Limpiar los quemadores periódicamente y asegurarse de que este trabajo lo realice un técnico calificado.

* Verificar el cierre correcto de las canillas de agua caliente, especialmente durante la noche, para evitar el funcionamiento continuo de calefones.

* Si se va a instalar algún gasodoméstico que anteriormente usaba gas licuado como combustible, contactar a un técnico calificado para que realice los trabajos de conversión.

Estas sugerencias y recomendaciones no solo son para aplicar, también debemos enseñarlas a nuestros hijos. Pronto, ellos también tendrán una familia que proteger y necesitarán saber cómo hacerlo. Mientras tanto, cuidarán a sus hermanos y padres “recordándonos” que debemos llamar al técnico con frecuencia y cuidar nuestras instalaciones de gas, porque así podremos ahorrar energía y nos estaremos cuidando todos.