Fue una charla de 45 minutos. El presidente y Román también hablaron mucho de fútbol.

En la mañana lluviosa del Complejo Pedro Pompilio ocurrió el encuentro más esperado. Después de mil idas y vueltas, Juan Román Riquelme y Daniel Angelici se vieron las caras y charlaron durante 45 minutos sobre el pasado, el presente y el futuro de Boca. El presidente y el 10 dieron un paso positivo en términos de una convivencia que puede extenderse si las negociaciones contractuales entre César Martucci, hombre fuerte del Departamento de Fútbol, y Daniel Bolotnicoff, representante de Román, siguen progresando.

La charla entre los dos conductores del club ocurrió en un clima distendido. Román y Angelici siempre tuvieron una relación distante, pero muy directa en el mano a mano. La temática de la charla fue el fútbol. Se habló del rendimiento del equipo en el último tiempo y de la necesidad de conseguir un título en el próximo semestre. Boca afrontará la Copa Sudamericana, el Torneo Final y la Copa Argentina. Como la idea de la dirigencia es mantener el proyecto Bianchi-Riquelme, la necesidad de apuntalar a la dupla apareció como un tema primordial. El 10 no sólo está preocupado por su contrato y le hizo varias preguntas futbolísticas al presidente.

Román no tocó el tema de la renovación de su contrato. Los dirigentes, que lo conocen de otras negociaciones, saben que Riquelme solamente decide afirmativa o negativamente y que del resto de los detalles se ocupa su representante. Además de la charla entre el presidente y el enganche, también hubo una telefónica entre Martucci y Bolotnicoff.

El directivo le aclaró que no será un problema el tema de acomodar el contrato al nuevo torneo, que, por su calendario de febrero a diciembre, lo establecería por 18 meses. Desde el entorno del 10 afirmaron que el ofrecimiento todavía no tiene la claridad esperada y que habrá que seguir trabajando para obtener una determinación por parte del jugador, que siente que todavía no tiene los elementos necesarios para dar el “sí” que se espera.

Sobre el cierre de la charla, Angelici decidió jugar su carta. Le dijo a Román que se quedara tranquilo, que a la vuelta de sus vacaciones (que empezaron hoy y se extenderán hasta el 30 de mayo) resolverá todas las cuestiones de la renovación junto al representante del 10. Todo indica que el cuarto intermedio se extenderá hasta el viaje a México, dentro de 10 días. Allí habrá una nueva cumbre.