Tras el despido de 42 trabajadores de la planta en la capital puntana de la fábrica Arcor, representantes de la empresa y del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), seccional San Luis, se reunieron en Relaciones Laborales pero el encuentro no llegó a buen puerto.

Los representantes de la firma comunicaron que sólo están en condiciones de pagar el 50% de indemnización a los empleados echados. El gremio rechazó la propuesta y volvió a solicitar la reincorporación de los despedidos.

“La empresa aduce que viene con una sostenida caída en la producción; ese fue su argumento. Para aferrarse al 50% de indemnización tendrían que haber presentado un preventivo de crisis, y nunca lo presentaron ”, informó Gustavo Sosa, secretario gremial de STIA San Luis. La audiencia pasó a cuarto intermedio hasta el viernes por la mañana.

A nivel nacional, el gremio también tuvo una audiencia en el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación con referentes de la empresa, pero también ese encuentro pasó a cuarto intermedio hasta el lunes.

Ante la situación, los afiliados a STIA, sobre todo empleados de Arcor, realizaron una movilización por el centro de la ciudad para visibilizar la situación que atraviesan. Estuvieron acompañados por integrantes del sindicato de provincias y ciudades donde Arcor tiene plantas, e incluso por representantes gremiales nacionales.

Las filiales de otros distritos llegaron a San Luis para manifestar su apoyo a los despedidos, pero también ante la preocupación que las decisiones empresariales se extiendan a otras plantas.

La empresa comunicó el lunes el despido de 42 empleados, en el primer día de vacaciones forzosas que otorgó a todos sus trabajadores bajo el argumento de la sobreproducción por caída en las ventas.