Se los acusa de asesinatos, tráfico de drogas y de personas.

Más de 600 miembros de diferentes pandillas delictivas, la mayoría de ellos sospechosos de integrar la mafia mexicana denominada “Sureños”, fueron detenidos en un enorme operativo policial realizado a fines de abril en todo el territorio estadounidense y del que se informó ayer.

En forma individual o grupal fueron apresados en acciones policiales desarrolladas en 179 ciudades durante la operación “Proyecto Sur” del Departamento de Seguridad Interior y su agencia encargada de aduanas e inmigraciones (ICE). La gran mayoría de ellos pertenecen al grupo delictivo los “Sureños”, conocidos también como “Sur 13”. Se trata de una pandilla callejera internacional que se diseminó en Estados Unidos desde el sur de California. Se los acusa de innumerables delitos como asesinatos, extorsión, tráfico de drogas y de inmigrantes sin papeles y prostitución. Según las autoridades, la organización “creció más velozmente que ninguna otra pandilla nacional”.

“El Proyecto Sur es la operación más importante jamás llevada a cabo por ICE contra la pandilla de los Sureños”, dijo el secretario adjunto del organismo, Thomas Winkowski. “Esta pandilla reúne a más de 30.000 miembros en Estados Unidos y esa cifra va en aumento”.

De los detenidos, 525 fueron imputados por crímenes y delitos diversos, de los cuales siete eran buscados por asesinatos y cinco por violaciones.

Unos 400 tenían antecedentes de haber cometido crímenes violentos. De ellos, 255 eran extranjeros oriundos de 21 países de América Latina, Asia, Africa y el Caribe.