Cuatro terroristas armados entraron al café en donde los seguidores del equipo de Cristiano Ronaldo seguían el partido en vivo. Hubo además 25 heridos. Las autoridades atribuyen el atentado al yihadista ISIS.

Los hinchas estaban todos atentos al televisor. Esperaban la definición por penales entre el Real y el Atlético de Madrid, que jugaban la final de la Copa de Campeones de Europa. En esos segundos de tensión deportiva, cuatro terroristas armados entraron a la peña que el equipo de Cristiano Ronaldo tiene en la localidad iraquí de Baakouba, a unos 60 kilómetros de Bagdad. Sin contemplación, ametrallaron a 13 hombres, dejando 25 heridos, algunos de ellos en estado muy grave. Las autoridades le atribuyen la autoría al grupo yihadista ISIS.

Los atacantes estaban vestidos con ropa militar y llevaban armas automáticas. Los proyectiles dieron en las víctimas y regaron las paredes de agujeros. Los que allí llegaron a socorrer hablan de “cientos de disparos en el local de la cafetería Kofi Eufrates, donde se reunieron los integrantes de la peña del equipo español.

Según informó la agencia de noticias iraquí, NINA, que cita fuentes del aparato de seguridad, por el momento no se sabe nada de la identidad de los muertos. “Este ataque es una violación del estado de seguridad y estabilidad en la zona y está considerado como un ataque de las bandas criminales terroristas”, sostuvo una fuente policial.

Las autoridades del país atribuyen este ataque al yihadista ISIS, al que también se responsabiliza de los asesinatos en otra peña del Real Madrid en Balad hace 15 días. Sin embargo, nadie ha reivindicado aún el asesinato de los hinchas madridistas.

“Es una situación terrible. Han destrozado la felicidad de un grupo de hinchas”, aseguró uno de los peñistas, que prefirió mantenerse en el anonimato.

Según aseguró al diario español AS Ziad Albidani, presidente de la peña del club en Baakouba, ciudad situada en la provincia de Diyala, los terroristas no intercambiaron ningún diálogo con los que estaban adentro. “Sentimos los disparos, los gritos, los llantos y luego el silencio”, explicó.

Los asaltantes consiguieron escapar del lugar de los hechos y hasta el momento no se ha producido ninguna detención por parte del Ejército iraquí, que se encuentra recopilando información del suceso, sobre el que ha prohibido la difusión de fotografías.

Otras fuentes relacionan los ataques a la peña madridista, que cuenta con sedes en diversos puntos del país, con la visión que los extremistas tienen del fútbol, al que consideran un símbolo contrario a los valores que representa el Islam. El gobernador de Diyala, Muzanna al Tamimi, declaró al periódico iraquí Al Mada Press que el objetivo del ataque “es provocar la discordia y la confrontación sectaria”.

Durante los festejos por el título conseguido, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, se refirió al ataque de ayer y al de Balad. “Esta nueva Copa tiene sin duda una dedicatoria que trasciende a nuestra ciudad. Esta victoria y el trabajo estaban dedicados especialmente a los seguidores de las peña madridistas en Irak que murieron víctimas del terror y de la intransigencia”, dijo.

Para los analistas, los ataques con bombas del ISIS buscan virar la atención de las pérdidas del grupo yihadista en el campo de batalla y socavar la fe en el gobierno iraquí encabezado por políticos shiítas. El ISIS ve a la mayoría shiíta de Irak como herejes que merecen morir.

“En los últimos meses, el ISIS perdió el 45% del territorio que controlaba en Irak, donde tiene parte de su califato”, reveló el portavoz del Pentágono, Peter Cook. El funcionario precisó que, en contraste a esta situación, en Siria, el territorio que controlan los yihadistas ha relegado entre “el 16 y el 20% de las zonas” que tenía.

Baakouba ha sido escenario reciente de otras matanzas de civiles. En enero de 2004, cinco personas murieron y otras 37 resultaron heridas en una explosión junto a una mezquita después de la oración de los viernes. En 2006, un coche bomba explotó contra la mezquita de Housseiniya y acabó con la vida de veinte personas. Treinta más resultaron heridas.