El terror volvió a sacudir a Gran Bretaña este lunes. Dos explosiones en las inmediaciones del estadio Manchester Arena, donde ofreció un concierto la estrella pop Ariana Grande, dejó 19 muertos y al menos 59 heridos, según datos aportados por la policía local.

La Policía de Manchester, en una declaración televisada, informó que tratan el incidente como “un atentado terrorista”, y confirmó que trabajan con las centrales de inteligencia de varios países y con la oficina antiterrorista del Reino Unido.

Además, el cuerpo oficial informó de un número de emergencia para reportar personas perdidas y otro para hacer denuncias: “Manténganse vigilantes y si tienen alguna duda por favor comuniquense”.

Minutos antes, la primer ministro británica Theresa May había condenado el “horrible atentado terrorista”.

“Trabajamos para determinar todos los detalles de lo que está siendo investigado por la policía como un horrible atentado terrorista”, señaló la mandatario en un comunicado.

Las fuerzas de seguridad evacuaron la zona y detuvieron a un hombre en las inmediaciones del estadio.