Foto: ANSL

El autocirco en la Villa de Merlo, fue la primera experiencia cultural que se realizó en el país en tiempos de pandemia. La flexibilización alcanzada en la provincia lo hizo posible gracias al estatus sanitario que se mantiene.

“Este formato salió del viejo autocine que conocíamos y le dimos la vuelta para hacerlo posible con todas las medidas de seguridad que corresponden”, dijo Fabián López, responsable de la compañía Cirque XXI.

“Reemplazamos el aplauso por la bocina, le pedíamos que si se reían mucho hicieran guiño de luces y, la verdad, fue un concierto de bocinazos, guiños y movimientos de limpiaparabrisas”, resumió.