La mayoría del Superior Tribunal de Justicia, tercera instancia penal de Brasil, redujo la pena de Luiz Inácio Lula da Silva a 8 años y 10 meses de cárcel por cargos de corrupción vinculados al caso Lava Jato.

El ex presidente brasileño se encuentra alojado en el penal de Curitiba cumpliendo una condena que hasta este martes era de 12 años y un mes.

De este modo Lula podría tener la posibilidad de cumplir la pena en arresto domiciliario a partir de septiembre de este año.