Barcelona se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Rey. O, al menos, eso sucedió en el campo de juego. El conjunto catalán derrotó 3 a 0 como local a Levante y así revirtió el 2 a 1 en contra de la ida. Sin embargo el club valenciano reclamará que se le dé por ganada la serie por la supuesta inclusión indebida de un juvenil del Barsa en el duelo de ida. Así, el destino de esta eliminatoria quedará en manos de la Real Federación Española de Fútbol.

Sobre el césped del Camp Nou, la historia se resolvió bastante fácil. La semana pasada, Ernesto Valverde había reservado a casi todos los futbolistas que habitualmente son titulares y su equipo había quedado en deuda. Ante la necesidad, esta vez recurrió a algunas de sus estrellas (aunque dejó en el banco a Luis Suárez, Sergio Busquets y Gerard Piqué, entre otros) y las cosas cambiaron.

Los 90 minutos fueron un trámite para el local. A la media hora de juego ya había dado vuelta la serie, con un doblete del francés Ousmane Dembélé (con una pizca de fortuna en ambas definiciones), y había hecho méritos para irse al descanso con una ventaja de cuatro o cinco goles. En el complemento, Lionel Messi estiró la ventaja a los 9 minutos y aseguró la victoria.