El suizo, que había sido reelecto presidente el viernes pasado, puso su cargo a disposición por no contar “con apoyo integral”.

Joseph Blatter dio un paso al costado. El presidente de la FIFA, quien había sido reelecto el último viernes en medio del escándalo de corrupción que se desató el miércoles pasado, puso su cargo a disposición y anunció que se llamará a elecciones en un nuevo congreso para escoger a un sucesor. “No cuento con el apoyo integral”, manifestó el suizo en una sorpresiva conferencia de prensa realizada en Zurich.

Blatter llegó a la FIFA hace 40 años y la presidía desde 1998. “Es por amor a la FIFA que he tomado esta decisión. Como no cuento con al apoyo de todos los asociados habrá una reestructuración y pongo mi mandato a disposición en el próximo congreso extraordinario”. A partir del escándalo de corrupción que dejó a la organización en el centro de la escena la última semana, muchas asociaciones le quitaron su apoyo a Blatter.

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El dirigente justificó su decisión en la necesidad de la FIFA de “una profunda renovación frente a los desafíos que no se detienen”. El suizo precisamente señaló que buscará impulsar estos cambios desde otro lugar: “Trabajamos para mejorar el fútbol actual, el Comité Ejecutivo cuenta con la responsabilidad individual de cada uno, peronecesitamos un cambio de estructura profundo. Las investigaciones que se aplican deberán ser habituales para los miembros y habrá un número limitado de años de mandato”.

“Voy a estar libre de las restricciones de una elección. Voy a estar en una posición para enfocarme en reformas profundas. Por muchos años hemos llamado a reformas, pero no han sido suficientes”, remarcó el dirigente.

El viernes, Blatter había sido elegido luego de obtener 133 votos en la primera vuelta y de que el opositor, el príncipe jordano Ali ben Hussein, renunciara a participar en la segunda. La votación se había realizado luego de la detención de altos funcionarios de la organización y pedidos de captura internacional por sobornos y lavado de dinero. Tras las denuncias, Blatter confirmó que no se bajaría de la candidatura y se despegó de las acusaciones: “No podemos controlar a todos”. Está claro que algo cambió desde ese momento hasta ahora para llegar a la drástica determinación que anunció desde Zurich.