Boca se desahogó ante su gente. Celebró el triunfo por penales 5 a 4 ante Vélez, tras haber empatado 0 a 0 en tiempo reglamentario. El conjunto xeneize se metió en las semifinales de la Copa de la Superliga, en donde deberá enfrentar a Argentinos Juniors, que venció a Gimnasia La Plata. Mauro Zárate convirtió uno de los tantos en la definición desde los doce pasos y gritó su gol de forma desaforada, golpeándose el pecho.