Venció 1-0 a Sarmiento en Junín con un gol de Palacios en el primer tiempo. Superó a San Lorenzo en las posiciones, ahora es líder del torneo y este lunes presentará a Carlitos como refuerzo.

Cambió el aire Boca luego del receso por la Copa América. El equipo, que había terminado la primera parte del torneo con el ánimo averiado por la eliminación en la Copa Libertadores y algunas derrotas dolorosas en el torneo local, alcanzó este domingo una victoria 1-0 ante Sarmiento de Junín, en una cancha difícil, para volver a la punta del campeonato. Y además este lunes tendrá una nueva alegría: la incorporación de Carlos Tevez, una figura que sacude el fútbol argentino y promete ser un aporte fundamental en la pelea por el título local.

 

Boca trató desde el comienzo de establecer las condiciones del partido, pero se encontró con un Sarmiento que buscó pararse de igual a igual. Los primeros minutos, así, mostraron bastante paridad en la tenencia de la pelota.

 

Eso sí: la primera llegada a fondo fue para Boca. A los 7 minutos, Calleri peinó un centro con mucha calidad y la pelota dio contra el palo izquierdo del arco de Rigamonti.

 

Otra vez marcó mal un centro al área Sarmiento a los 20 y estuvo cerca de pagarlo muy caro. La pelota cayó en la cabeza de Lodeiro, quien sin marcas trató de ponerla de emboquillada por encima del arquero y casi convierte el primer gol del partido.

 

Sarmiento, que había amagado con algún remate desde afuera, pudo haber tenido su alegría también de cabeza, con una pelota justa que peinó Chaves y se fue cerca del palo derecho de Orion a los 26.

 

Hasta que apareció uno de esos jugadores distintos que tiene Boca para marcar diferencias. Pablo Pérez le puso un pase hermoso a Palacios que se filtró en la defensa de Sarmiento y a los 28 clavó el primer gol del partido con un tiro bajo ante la salida del arquero. Dos minutos después, con otro pase bárbaro también de Pablo Pérez, entre Lodeiro y Palacios se perdieron el segundo, que podría haber sido un golpe demoledor para el local.

Parecía que Boca podría destrabar el partido a partir de haber conseguido la primera diferencia. Pero entre la oposición más que digna de Sarmiento, que con Gervasio Núñez como bandera conseguía mantener viva la esperanza, y un campo de juego poco propicio para la elaboración en ataque, el trámite siguió en términos bastante equilibrados.

 

El equipo de Arruabarrena adoptó incluso una postura bastante cautelosa en la segunda mitad. Sin desesperarse, parecía manejar con tranquilidad una ventaja que era mínima y mantenía al local a tiro del empate.

 

La entrada de Bentancur en el segundo tiempo aportó tranquilidad en el manejo de la pelota a un equipo que la necesitaba mucho. Y así, sin grandes emociones en ninguno de los dos arcos, llegó el final con el 1-0 que le aportó tres puntos fundamentales al equipo de Arruabarrena. Otra vez, después de los golpes durísimos de los últimos tiempos, Boca volvía a sonreír desde la punta del torneo. Con la esperanza de que las malas noticias hayan quedado definitivamente atrás.