Tras seis horas de debates, ya por la noche del sábado, el pleno de la Cámara de Diputados sancionó por unanimidad la ley de urgencia para agilizar la convocatoria de nuevas elecciones, y la remitió al Gobierno transitorio para su promulgación. “No habiendo mayores consideraciones queda sancionada la presente ley, remítase al Órgano Ejecutivo para fines constitucionales”, dijo Sergio Choque, presidente de la Cámara de Diputados y del partido Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales.

Tras el debate, Choque resaltó que el «MAS cumple sus compromisos» y que han dado una lección de unanimidad en el «marco de empezar a apaciguar» la crisis en el país», para que «no haya más conflictos sociales, ni más muertos ni heridos».

El proyecto de ley ya había sido aprobado este mismo sábado en el Senado, que lo remitió posteriormente a la Cámara de Diputados.

La ley surgió del consenso entre los legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS), con mayoría de dos tercios en la Asamblea Legislativa, y los partidos opositores Unidad Demócrata, del que era senadora Áñez antes de asumir la Presidencia provisional del país, y el Partido Demócrata Cristiano.

La norma anula los comicios del pasado 20 de octubre e incluye una serie de excepciones a la normativa electoral para acelerar la convocatoria a las urnas, empezando por el nombramiento de forma más rápida de un nuevo órgano electoral.

Ese nuevo órgano debe convocar a elecciones en un máximo de dos días una vez que tome posesión, con un nuevo padrón electoral y con las candidaturas que deseen presentarse, sin pasar por primarias. Uno de los artículos insiste en respetar el límite de dos mandatos, mientras que otro dejaría sin efecto provisionalmente normas sobre primarias y alianzas entre partidos.