El ex presidente de Brasil, Michel Temer, fue detenido este jueves en el marco del escándalo de corrupción conocido como Lava Jato. La detención de Temer fue ordenada por el juez federal de Río de Janeiro, Marcelo Bretas, que también solicitó los arrestos del ex ministro de Minería y Energía, Wellington Moreira Franco, y del ex ministro de la Casa Civil, Eliseu Padilhau.

Para dictar las detenciones el juez Bretas se basó en la declaración de Lucio Furnaro, uno de los operadores del PMDB quien en tanto imputado arrepentido detalló cómo funcionaba el esquema de corrupción en el Congreso brasileño.

Mientras estuvo al frente del Palacio de Planalto la Fiscalía llegó a solicitar dos veces ante la Corte Suprema la apertura de juicios por corrupción contra Temer pero el Congreso se negó a autorizar los procedimientos, por lo que todas las causas en su contra dependían de la pérdida de sus fueros en tanto presidente de la Nación.

Los investigadores cruzaron la información brindada por Furnaro con documentos que dan cuenta de transferencias de dos financistas de ese país, Vinicius Claret Vieira Barreto y Claudio Fernando Barboza de Souza, a las cuentas de Altair Alves Pinto, apuntado como operador del ex presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cuhnha.

Altair fue identificado por los financistas como “el hombre de la maleta” que transfería dinero a Temer y a Cunha, ya preso por corrupción.