El presidente de Brasil, Michel Temer, anunció que el Gobierno finalmente cedió a los pedidos de los camioneros que durante siete días paralizaron el abastecimiento del país.

Temer comunicó a través de cadena nacional la reducción de 0,46 centavos de real (13% por ciento) del precio del gasoil durante 60 días y reajustes mensuales y no diarios en el precio a partir de agosto, contrariando la política de liberación de precios de los combustibles aplicada por la petrolera estatal Petrobras.

“Vamos a pagar la diferencia sin causarle prejuicios a Petrobras”, aclaró el mandatario, en medio de anuncios de suspensión de clases por el desabastecimiento de gasolina en los estados de Minas Gerais, Río de Janeiro, Brasilia y Curitiba.

El acuerdo anunciado por Temer se produjo luego de una reunión con representantes de los camioneros autónomos, que se comunicaban por WhatsApp con sus bases estacionadas en más de 540 rutas del país.

El anuncio estuvo acompañado por cacerolazos desde varios barrios de San Pablo, Porto Alegre, Brasilia y Belo Horizonte, según reportaron medios brasileños.