En conmemoración al Mes de la Ecología, el Concejo Deliberante de San Luis, realizó una sesión “verde”, para concientizar sobre los problemas medioambientales que sufre la ciudad, el país y el mundo. Aprobaron por unanimidad una ordenanza que dará inicio al Programa de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) bajo la dependencia de la Dirección de Medio Ambiente del Municipio capitalino. Este programa se ocupará del reciclaje y el correcto desecho de las partes que no sirvan más, mediante su entierro y tratamiento en caso de que sean piezas contaminantes. También se aprobaron dos proyectos de declaración que instan a la Municipalidad a crear conciencia con campañas públicas sobre los peligros para la salud que tiene el uso de herbicidas (glifosato) doméstico, para parquización y huertas familiares, y la reutilización del agua potable que desperdician los lavaderos de autos.

El proyecto para el reciclaje de aparatos tecnológicos fue propuesto por el concejal del bloque Cambiemos, Francisco Guiñazú, durante el 2016. Porque muchos vecinos no tenían dónde tirar todos esos aparatos que no funcionan o no sirven más.

“La realidad es que hay mucha basura y los vecinos no saben qué hacer con ella. Muchas veces se crean microbasurales en la ciudad de aparatos electrónicos. Es muy importante que exista una herramienta para el tratamiento de este problema, que termine con el entierro, en algunos casos, de aquellos productos que sean realmente contaminantes. Estos aparatos tienen muchos materiales que son realmente nocivos para el medio ambiente, pero pueden ser tratados  e incluso muchas partes se pueden reutilizar o introducir en el comercio”, remarcó.

Advirtió que por ejemplo en la ciudad brasileña de San Pablo “toda la cartelería de las calles se hizo con partes que sacaron de la chatarra electrónica. Algo que era descartable se pudo reutilizar”.

El presidente de la Comisión de Seguridad e Higiene, Roberto González Espíndola, concejal por el bloque Frente para la Victoria, manifestó que está funcionando el centro de deposición, pero falta un programa que prevea cómo reutilizar esa tecnología y adónde van a parar lo que no se puedan reciclar”, y aseguró que no provocará un gasto mayor al Municipio.

Además explicó que la organización de una jornada verde en el Concejo se planeó para que “se replique en la sociedad”.

“El proyecto para prohibir la venta libre de herbicidas con glifosato, fue enviado por la Fundación Campos Largos. Ellos trajeron un informe de la Organización Mundial de la Salud que demuestra la relación de este químico con el cáncer. Creemos que más que prohibirlo, es necesario que la gente entienda por qué no debe usarlo en sus casas y parques. Y lo mismo con respecto a los lavaderos de autos. Queremos que el Municipio los inste a rever  su manera de trabajar, y se propuso que utilicen biodigestores para reciclar el agua potable que mal- gastan”, dijo.

Fuente y Foto: El Diario de La República