Los equipos de rescate de Málaga, en España, trabajan a contrarreloj para liberar a Julen, el nene de dos años que cayó en un pozo de 100 metros el domingo pasado. Este martes comenzaron a cavar un túnel lateral para poder llegar a él.

El túnel, que tendrá 80 metros de profundidad, es la alternativa más «viable, rápida y segura» de llegar al pequeño, explicó la subdelegada del gobierno español en Málaga, María Gámez.

Julen cayó por una abertura de apenas 25 centímetros de diámetro cuando jugaba con un primo en un monte de Totalán, Málaga. Los rescatistas encontraron su bolsa con golosinas a unos 73 metros tras extraer tierra durante toda la noche del lunes.

El niño estaría atrapado debajo de un «tapón» de tierra.