Es la segunda guerrilla del país. La cita todavía no tiene fecha de inicio.

A sólo cinco días del crucial balotaje donde pondrá en juego su reelección, el presidente colombiano Juan Manuel Santos y la guerrilla pro-cubana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunciaron hoy en forma conjunta que comenzaron un proceso de paz paralelo al que ya se lleva adelante con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

“El gobierno nacional y el ELN han iniciado una fase exploratoria de conversaciones el pasado enero de 2014, luego de una serie de contactos y reuniones que tuvieron lugar desde el año 2013. El objetivo es acordar la agenda y el diseño del proceso que haga viable el fin del conflicto, y la construcción de la paz”, afirmaron en un comunicado. Según trascendió, los países donde se inició este incipiente diálogo fueron Brasil y Ecuador.

El gobierno de Santos y el ELN ya habían manifestado en numerosas ocasiones durante los últimos meses su intención de iniciar conversaciones similares a las que se están realizando con las FARC en Cuba, pero según analistas la coyuntura electoral había retardado el anuncio. Recién ahora se pudieron concretar.

La FARC es la guerrilla que tiene mayor control de territorio, con unos 8.000 combatientes en sus filas. El ELN, de tendencia guevarista, contaría con unos 2.500 integrantes. El conflicto armado que azota a Colombia desde hace medio siglo, y en el que tuvieron un rol preponderante sanguinarios paramilitares de derecha y bandas de narcotraficantes, dejó al menos 220.000 muertos y más de cinco millones de desplazados.

Sólo hay dos puntos acordados hasta ahora en la agenda: el reconocimiento de las víctimas y una participación activa de la sociedad.

Santos, quien busca un segundo período de cuatro años en el balotaje del próximo domingo frente a su rival de derecha Oscar Iván Zuluaga, afirmó que en el caso del ELN “no será diferente de las condiciones que exigimos a las FARC”. Incluir a este grupo guerrillero, sostuvo, “es la mejor garantía para las víctimas y para el país de que el conflicto terminó para siempre”. “Hay que tener claro que el conflicto es sólo uno y por eso el proceso para poner fin al conflicto es uno”, agregó.

El mandatario aclaró que, de todas maneras, el diálogo será “en el exterior, sin cese al fuego bilateral, sin despejar ni un milímetro del territorio nacional y sin desmilitarización de ningún tipo”.