Utilizaban un método por el cual tenían que hacer la mitad de la fuerza para mover bloques que llegaban a pesar hasta sesenta toneladas.

Cómo hacían los egipcios para trasladar los bloques de piedra para construir las pirámides es uno de los misterios que más años se tardó en descubrir. Sin embargo, un nuevo estudio de los físicos de la Fundación FOM reveló que humedecían el suelo para que los bloques no tuvieran tanta resistencia. El estudio lo realizaron con los bloques de la gran Pirámide de Keops, de la ciudad de El Cairo.

Según han señalado los autores del estudio, las piedras, que solían arrastrarse sobre una losa a la que se ataba una cuerda a modo de ‘trineo’, se transportaban por zonas donde se había humedecido la arena, lo que permitía un mejor arrastre. Pesaban entre dos y sesenta toneladas.

Con este método, lograban reducir a la mitad la fuerza que debían hacer. Los científicos, según el diario ABC, hallaron que la fuerza de tracción requerida disminuyó de manera proporcional a la rigidez de la arena. Ésto se debe al suceso conocido como «puente capilar», cuando pequeñas gotas de agua se unen los granos de arena y forman un plano rígido.

Según los expertos, los egipcios sabían lo útil que era este truco y hasta se puede ver en una pintura mural en la tumba de Djehutihotep donde claramente se muestra a una persona de pie en la parte delantera del trineo tirado y vertiendo agua sobre la arena justo en frente de ella.