El kirchnerismo hizo pesar su mayoría y consiguió aprobar el proyecto por 39 votos a favor y 23 en contra. Ahora debe ser tratado por Diputados

Pese a las fuertes críticas de un sector de la oposición, el kirchnerismo le dio media sanción en el Senado al proyecto que contempla la estatización de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo. A sus habituales aliados, el oficialismo le sumó en la votación (39 afirmativos y 23 negativos) el sugestivo respaldo del peronismo disidente alineado con los hermanos Rodríguez Saá, luego de se habilitara la creación de la Universidad de Comechingones en Villa de Merlo, San Luis.

El proyecto prevé la creación del Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo, bajo la órbita del Ministerio de Justicia; y transfiere íntegramente la universidad de la Fundación que dirige Hebe de Bonafini. Asimismo, prevé la formación de un Consejo -supervisado por el Gobierno- “que definirá el marco filosófico y conceptual” del instituto; y habilita al Ejecutivo a asignar una partida presupuestaria para afrontar los gastos. Sobre este punto se basaron las principales críticas opositoras, dada la delicada situación financiera que atraviesa la Fundación -debe más de 200 millones de pesos- luego del escándalo en torno al plan de viviendas Sueños Compartidos, dirigido por Sergio Schoklender.

Como miembro informante del oficialismo, el chaqueño Eduardo Aguilar remarcó que el Estado no estatizará los “pasivos”, aunque no aclaró quién se hará cargo de las deudas que eventualmente tenga el instituto universitario. Asimismo, sostuvo que “no hay ningún acuerdo por detrás” y criticó a la oposición por “sembrar dudas” a través de los medios, “sin ningún tipo de pruebas”.

Desde el radicalismo, el formoseño Luis Naidenoff le recordó que “el sostén económico y financiero y la propietaria de la universidad es la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que está investigada por un hecho escandaloso de corrupción que salpica al Gobierno”. “Acá el Estado se está por hacer cargo de una gran fiesta”, enfatizó, al citar el informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), que denunció “una monumental estafa al Estado, con una deuda de 237 millones de pesos”.

Por su parte, Norma Morandini adjudicó el rechazo del interbloque del FAP-UNEN al advertir que “se está convalidando con el voto de la mayoría y un trámite tramposo el desfalco” en la Fundación. “No somos nosotros los que manchamos el pañuelo. El pañuelo trasciende a las personas”, señaló, irónica. Al tiempo que concluyó que “es muy deshonesto usar la generosidad de la democracia”.

También rechazó el proyecto Gabriela Michetti, quien fue cuestionada por Gerardo Morales, jefe del bloque de la UCR, por dejar la Comisión de Derechos y Garantías, hecho que le permitió al FPV obtener dictamen para el texto. “Nos quieren hacer pensar q es un proyecto de educación, cuando en realidad es una herramienta que va a salvar a una fundación que tiene serios problemas judiciales, investigada por sospechas de corrupcion”, señaló la ex vicejefa de Gobierno porteño.

En cambio, para justificar su voto positivo, desde el interbloque del Peronismo Federal, la puntana Liliana Negre de Alonso pidió “diferenciar a la Fundación, que es la persona jurídica, de la universidad”. “No estamos transfiriendo pasivos, no estamos limpiando el pasado de ninguno de los vinculados con hechos de corrupción”, argumentó, en sintonía con el discurso oficialista. Del mismo modo se pronunció en la votación junto a su referente, Adolfo Rodríguez Saá. El ex presidente, curiosamente, esta vez se excusó de dar su discurso de cierre.