Docentes de las cuatro carreras de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNSL, se reunieron para resaltar los beneficios de la Lactancia Materna y compartieron las siguientes reflexiones.

El Lic. Javier Mansanares, profesional de Enfermería, valoriza el rol del profesional enfermero como protagónico y privilegiado en la promoción, protección y apoyo de la Lactancia Materna, ya que es el que tiene la oportunidad de estar en contacto directo con la díada madre/hijo las 24 horas del día. Ese contacto se inicia desde el embarazo, continúa con la atención del nacimiento (favoreciendo en vínculo precoz), primera puesta al pecho, internación, alta, y seguimiento por consultorio, es decir, el Profesional de Enfermería es un participante activo presente en cada una de las etapas de la atención perinatal.

Si bien la Lactancia Materna es un proceso natural, el amamantamiento requiere de una destreza que debe ser aprendida, tanto por la madre como por el niño, y el profesional de Enfermería es el primer facilitador de ese aprendizaje comenzando en el primer minuto del nacimiento.

Este acto materno es generador de sensaciones y descubrimientos, colores, sabores, sonidos (activación y procesos poli-sensoriales), nociones de espacio y tiempo se experimentan durante el acto de alimentar al bebe. Así convergen las primeras interacciones entre la madre y el bebe, construyendo un sistema afectivo de comunicación. Entonces, destaca desde su disciplina poder proporcionar y promover herramientas adecuadas para que el crecimiento y desarrollo de estas estructuras se realicen adecuadamente durante el amamantamiento, fortaleciendo –afianzando así el vínculo y los primeros ritmos comunicacionales.

Desde el punto de vista nutricional, asegura la Mg. Mariana Virginia Gómez, que la lactancia materna aporta al niño un “tejido vivo”, y es “vivo” porque contiene sustancias bio activas, factores inmunológicos y por supuesto, un importante valor nutricional, también porque se va modificando en el transcurso de la succión y en los días subsiguientes al nacimiento.

La leche de la madre es buena para la digestión de los bebés y los protege contra las diarreas y otras enfermedades. Además, tiene todo el líquido que se necesita para calmar la sed del lactante. En cuanto al valor nutricional, es el mejor alimento porque tiene las cantidades necesarias de: vitaminas, como la A, B, C, minerales como el hierro, fósforo y calcio, proteínas, grasas y azúcares.

La leche de la madre es el único alimento que nutre al niño completamente durante los primeros 6 meses de vida y el único alimento que le da protección sostenida y completa durante los primeros dos años. Amamantar es un acto de amor, con importantes beneficios para la mamá y el bebé, es un derecho y el mejor comienzo para vida, el mejor primer alimento que podemos elegir.

La leche materna es el alimento más completo y seguro para el bebé. El amamantamiento no solo brinda al recién nacido una amplia gama de estímulos, permitiendo su adecuado desarrollo, sino que también permite el establecimiento de los primeros vínculos afectivos con su madre y el primer sistema de comunicación de ese niño.