Foto: web.

Un insólito hecho se registró en Costa Rica, donde agentes del servicio penitenciario descubrieron a al menos dos gatos que estaba entrando celulares al penal La Reforma.

Con esos dispositivos móviles los delincuentes dirigían operaciones criminales. El accionar de los presos quedó al descubierto en dos ocasiones, cuando los uniformados sorprendieron a felinos cargando aparatos atados a sus cuerpos.

En el último mes, los vigilantes del centro penal La Reforma, el más grande del país centroamericano, capturaron a dos gatos con un bolso que contenía un celular, cargador y hasta una batería de repuesto.

Un antecedente similar con el protagonismo de animales ocurrió en Buenos Aires, donde una banda de criminales se dedicaba a la venta de marihuana y lo hacía a través de palomas mensajeras.

Fuente: Minuto 1.