Científicos chinos anunciaron su éxito en un experimento controvertido: han conseguido crear quimeras de cerdo y mono. En concreto se trata de porcinos diseñados para portar una pequeña cantidad de células de mono, lo que abre la puerta a trasplantar células humanas y que se puedan «cultivar» órganos que sirvan de reemplazo a otros dañados.

Estos animales nacieron vivos y sobrevivieron varios días y, a pesar de su fallecimiento, marcan un hito en la carrera por cultivar órganos en laboratorio.

La investigación es parte de un programa que tiene el objetivo de desarrollar este tipo de animales -hasta el momento se prueba con cerdos y ovejas- que puedan producir en su interior «cosechas» de órganos humanos.

Ya se habían llevado a cabo pruebas de células humanas implantadas sobre embriones de cerdos y ovejas. Sin embargo, el debate ético que planea sobre el experimento ha frenado muchas veces su desarrollo, y se paraban deliberadamente antes de que la gestación llegase a término. Algunos científicos temen que algunas de las células madre humanas puedan terminar en otras partes del animal o incluso en su cerebro, con consecuencias no deseadas.

De todos los embriones, solo diez llegaron a término y nacieron vivos. Y solo dos de ellos tenían células de mono, es decir, eran «verdaderas» quimeras. Estos presentaban una célula funcional de mono por cada 10.000 de cerdo que se encontraron en el corazón, el hígado, los pulmones, el bazo y la piel de los lechones, pero no se hallaron en otros órganos como los testículos y los ovarios. Los responsables afirman que esto es debido a la baja tasa de hibridación.