Las que vienen serán horas clave para saber qué fue lo que ocurrió antes de que asesinaran a Sheila. Se sabe, por ahora, que la estrangularon con un lazo -se cree que usaron sábana infantil- pero que no alcanzaron a violarla. Todo apunta a que murió el mismo domingo que desapareció, en el predio donde vivía, en San Miguel.

Quizás algo de lo que resta por saber surja de la declaración indagatoria, prevista para este sábado a la tarde, al principal sospechoso por el crimen: Fabián González Rojas (24), de nacionalidad paraguaya y tío político de Sheila por estar en pareja con Leonela Ayala (25), una de sus tías paternas, también detenida.
González Rojas fue arrestado el jueves, apenas los investigadores ubicaron el cuerpo de la nena adentro de una bolsa de basura que habían arrojado entre la medianera del predio usurpado ubicado en Berón de Estrada al 400 y el edificio de una bailanta abandonada.

En paralelo a los resultados preliminares de la autopsia sobre el cuerpo de Sheila, este viernes se conoció otro indicio que complica al tío político: presenta rasguños en sus brazos que serían compatibles con signos de defensa por parte de la víctima.