Todo fue con un tuit que se hizo viral. Alejandro Athie contó que su hermana era la protagonista de la historia. Había rescatado a un animal y al pensar que era un perro herido, en realidad se trataba de un coyote salvaje.

“Mi hermano quemándome en tw (twitter) y yo ni en cuenta… Y no sabía que era tan popular”, señaló Andrea en su propia cuenta. El tweet original, donde aparece el coyote un tanto asustado, acumula hasta ahora casi 25,000 interacciones, entre respuestas, retweets y likes.

Un par de días después, el sábado, Andrea informó que “Pancho”, como bautizaron al coyote, estaba “muy bien”. Hoy comienza su tratamiento, para todos los interesados», escribió.

En las imágenes compartidas por los Athie, se pueden apreciar los colmillos largos y afilados del animal, muy diferentes a los de un perro normal.

“El coyote Pancho inicia hoy un tratamiento de cinco días para ver si puede recuperar la movilidad en sus piernas de atrás”, detalló la joven. Y es que el animal presentaba una fractura en una de sus patas, a consecuencia de un atropello que sufrió.

Fue por esa razón por la que Andrea, que transitaba la carretera que conecta Ciudad Victoria con Monterrey, decidió detenerse en su camino y bajar a auxiliar al animal. El «perro» reaccionó amistosamente, por lo que la mujer no dudó en subirlo a su automóvil y llevarlo al veterinario.

Fue el especialista quien le comunicó que el supuesto can no era tal. Sin embargo, el coyote se mostró muy amable con todos los humanos con los que interactuó, a pesar de que se encontraba herido.

Cuestionada por uno de sus seguidores sobre qué pasará con el animal si no recuperara el movimiento en su pata lesionada, Andrea contestó asegurando que “se verá por el bien de él”. “Que tenga la mejor calidad de vida posible y que no sufra. Se está haciendo todo lo posible para que se recupere. Es un animal silvestre”, señaló.

Sin embargo, este domingo por la tarde (tiempo del centro de México), la joven dio una nueva actualización en sus redes sociales. “Para seguir informando: Pancho no está respondiendo como esperamos, se está haciendo todo por él, (pero) no quiere comer ni coopera para tratar de moverse después de sus tratamientos”, explicó.