Hizo un largo homenaje a su gobierno y al de su esposo, y no habló de la Revolución de Mayo. Hubo críticas a los buitres, medios, jueces y sindicalistas. Pidió seguir “el rumbo del cambio y la transformación”.

En su último discurso como Presidenta por el aniversario de la Revolución de Mayo, Cristina realizó un extenso homenaje a los 12 años del kirchnerismo en el poder, pero nunca se refirió a los patriotas de 1810 y lanzó fuertes críticas a los buitres, medios de comunicación, jueces y sindicatos.

Las palabras de la jefa de Estado, que fueron transmitidas una vez más en cadena nacional -la número 21 en el año- incluyeron mensajes de despedida y alusiones de campaña y configuraron el inicio del cierre de un acto que completó una semana de festejos, especialmente trazada por el Gobierno con el objetivo de “recuperar la alegría” y cambiar el ánimo de cara a las elecciones presidenciales.

No tengo nada de qué avergonzarme. No tengo ninguna cuenta en el exterior que me puedan descubrir

Ante una Plaza de Mayo que lució colmada desde temprano y en donde se volvió a sentir fuertemente el poder del aparato, la Presidenta inició su mensaje con un largo repaso de lo que fueron los primeros días de Néstor Kirchner como presidente, tras asumir el 25 de mayo de 2003, con el 22 por ciento de los votos. “Su asunción, aseguró Cristina, fue “fundacional”, ya que -destacó- “con voluntad, coraje y decisión levantó la dignidad de un pueblo que había sido humillado y pisoteado”.

Ahí hubo, también, una referencia a la decisión del ex presidente de recuperar las paritarias. En esa mención, aprovechó para hacer un paréntesis y hacerle duras advertencias a los dirigentes sindicales.

Rápidamente, la Presidenta incluyó a su propia gestión en el “homenaje” al señalar que han “forjado una nueva identidad democrática”, en la que “los derechos humanos se han incorporado definitivamente”.

Luego, al realzar “la reestructuración de la deuda soberana más importante en toda la historia del mundo” que llevó a cabo el Gobierno de Kirchner, la Presidenta dio el primer paso para criticar a los buitres. “Quedaron aleteando afuera muchos buitres. Algunos pocos, pero poderosos, que manejan medios y ONGs, que proliferan por todos lados y que uno nunca sabe de dónde sacan los fondos y que atacan al país”, apuntó.

“Este proceso de transformación debe ser profundizado, debe continuar”

La Presidenta luego cuestionó el “bombardeo mediático” que sufrió su Gobierno por este tema. Y, enojada, redobló la apuesta. “Pueden difamar a mi hija, maltratar a mi hijo y decir de mí cualquier cosa, pero quédese tranquilos que mientras siga siendo Presidenta voy a defender los intereses del país. No tengo nada de que avergonzarme”, afirmó, entre cantos contra Clarín.

No fue la única alusión a los medios de comunicación y a la oposición. “No ha sido fácil porque no nos lo han hecho fácil. No me quejo, porque cuando venís a cambiar el status quo, no esperes caricias, aplausos, sino palos, difamaciones y calumnias”, sostuvo. Al tiempo que les advirtió a quienes tienen “legítimas aspiraciones de conducir el país, que siempre piensen que va a ser difícil cuando intenten defender los intereses de las mayorías”.

Allí inició una seguidilla de alusiones de campaña. “Este proceso de transformación debe ser profundizado, debe continuar”, indicó. Y pidió “a los que quieren el cambio que expliquen a todos los argentinos qué cambio quieren”.

Durante el discurso, que se prolongó por algo más de una hora, estuvo acompañada en el escenario por funcionarios, gobernadores, su hijo Máximo y su nieto, Néstor Iván. Reservó una parte para referirse al juez de la Corte Suprema Carlos Fayt, al que el kirchnerismo busca eyectar. “Hoy estaba leyendo las elecciones en España y ganó una ex jueza de 71 años; sí, en España parece que se jubilan un poquito antes que acá”, dijo, con sorna, en referencia a Manuela Carmena, recientemente electa representante de Ahora Madrid.

Ya mirando de reojo al 10 de diciembre, fecha en la que entregará el poder a su sucesor, Cristina instó a sus seguidores a no vivir “con tristeza ni nostalgia, sino con alegría, porque van a venir muchos 25 de mayo”, aunque ella misma lució así por momentos. “No tengo ninguna duda que seguirá el rumbo del cambio y de la transformación”, se ilusionó.

“Yo les voy a decir a los trabajadores que cambien de dirigentes”

Cristina, contra el sindicalismo: “Espero que pongan la misma enjundia”
En su discurso, Cristina no dejó pasar la oportunidad de criticar a la dirigencia sindical opositora. “Espero que a partir del 10 de diciembre, los mismos dirigentes sindicales pongan la misma fuerza y enjundia para defender los beneficios que los trabajadores han logrado en estos años”, dijo la Presidenta. Y añadió: “Si los dirigentes no piden paritarias libres, yo les voy a decir a los trabajadores que cambien de dirigentes”. Estas frases dejaron traslucir la molestia de Cristina Kirchner con el sindicalismo opositor (nucleado en torno de la figura de Hugo Moyano) que prepara para el 9 de junio el quinto paro nacional contra su gestión. En este caso, rechazan el tope de 27% a las paritarias y piden modificar Ganancias.

Video: el acto completo en Plaza de Mayo