Fue la primera vez que se refirió en forma directa a pagar a los holdouts. Hubo pocos gobernadores en el acto. En Rosario, la Presidenta se mostró dispuesta a pagar al “100% de los acreedores” y no habló de extorsión.

Rodeada por el calor de la militancia y las consignas contra los fondos buitre, Cristina Kirchner insistió ayer en la voluntad de Argentina de cumplir con el pago al “ciento por ciento” de los acreedores, pero reclamó a la Justicia norteamericana que permita una negociación “justa y equitativa”. Para encender a los miles de partidarios que la acompañaron en la celebración del Día de la Bandera, en Rosario, la presidenta aseguró que no firmará “cualquier cosa”. “Nunca rifar la patria”, advirtió a las columnas que desempolvaron una vieja consigna: “Patria sí, colonia no”, cantaban con entusiasmo.

“Que nadie se equivoque. Queremos cumplir con el cien por cien de los acreedores. Con el 92,4 que accedió a ingresar al canje en 2005 y 2010, y también con los que no ingresaron. Sólo pedimos que nos generen condiciones de negociación justas y de acuerdo a la Constitución argentina, las leyes nacionales y los contratos que firmamos como país”, advirtió con tono cuidado.

Esta vez evitó hablar de “extorsión”, como lo había hecho el lunes pasado, al conocerse que la Corte de Estados Unidos había dejado firme la sentencia del juez Thomas Griesa, obligando al país a pagar a los holdouts.

La presidenta recordó que desde 2005 se cancelaron vencimientos de deuda sin acceso al mercado de capitales y sin recurrir a la “bicicleta financiera”. “¡Miren si tenemos vocación de negociadores! ¡Miren si somos previsibles! ¿Tan injusto e imprevisible es alguien que pide que se cuide al 92,4 por ciento de la misma manera que se cuida al 1 por ciento?”, planteó en referencia al pago exigido por el fondo NML. La presidenta confirmó la instrucción para que los abogados que representan al país negocien un acuerdo “beneficioso e igualitario” para todos los acreedores.

Aunque evitó un discurso duro, advirtió que los que “revolotean” no lo hacen sólo sobre las finanzas, sino también “sobre los recursos naturales”. La referencia llegó tras mencionar el potencial de las reservas de gas y petróleo descubiertas en Vaca Muerta.

La aplaudían con entusiasmo los miembros de su Gabinete y los gobernadores oficialistas Sergio Urribarri, Juan Urtubey y Juan Bacileff Ivanoff.

Varios mandatarios pegaron el faltazo. La intendenta de Rosario, Mónica Fein, y el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, los socialistas anfitriones, seguían el discurso con moderadas aprobaciones. Los dos, sin embargo, apoyaron encarar “unidos y sin fisuras”, el abordaje de la deuda externa.

Aunque sobre el escenario se destacaba el lema “Todos bajo la misma bandera”, en obvia referencia a la insignia patria creada por Manuel Belgrano en febrero de 1812, debajo se repetía otro mensaje: “Patria o buitres”, podía leerse en banderas y globos gigantes que mostraban un pájaro negro atravesado por una franja celeste.

Un chiquito de unos 10 años portaba una gomera de un metro de alto y una leyenda para la ocasión: “Contra los buitres, por mi patria”. El acto patrio estuvo copado una vez más por las diferentes corrientes kirchneristas: La Cámpora, Movimiento Evita, Unidos y Organizados, Kolina y Nuevo Encuentro.

También se sumaron distintas organizaciones gremiales. La más ruidosa fue la Uocra que conduce Gerardo Martínez. Los trabajadores de la construcción estuvieron a punto de tomarse a los golpes con un grupo de militantes kirchneristas para copar los mejores espacios frente al escenario en el que hablaría la presidenta, de espaldas al Paraná. En la pelea, más doméstica y más sencilla que la encarada por los fondos buitres, la sangre no llegó al río.