Mantuvieron una audiencia privada durante más de una hora y media. Luego intercambiaron regalos. Mirá el video.

El Papa se reunió hoy con Cristina Kirchner en el Vaticano. Fue la cuarta audiencia privada que le dio Francisco a la Presidenta en sólo dos años. Mantuvieron una charla con agenda abierta durante poco más de una hora y media, pero según aseguró la Presidenta no se habló de política local: “Imagínense, con todos los problemas que hay, con todo lo que ha pasado; su participación en Cuba, su viaje a Bolivia, a Sarajevo, su lucha por la paz. Venir a hablar de las PASO no era algo que se mereciera ni él ni yo”, explicó.

El encuentro arrancó unos minutos antes de lo previsto, a las 16.50 de Roma (las 11.50 de la Argentina), y finalizó alrededor de las 18.30. La mandataria fue recibida en un anexo pegado a la sala Pablo VI, un espacio distinto a las visitas precedentes, cuando habían compartido almuerzos en la residencia de Santa Marta.Originalmente una hora antes estaba programada la presencia del venezolano Nicolás Maduro, quien finalmente canceló el encuentro por cuestiones de salud, en medio de la tensión que hay en su país. Días atrás pasó la chilena Michelle Bachelet.

El Papa está muy preocupado por lo que pasa en el mundo y América Latina es una región que se ha consolidado como una región de paz, en la que no hay diferencias étnicas ni religiosas. Y eso es lo que él acaba de venir de ver en Sarajevo, que es casi la contracara de lo que pasa en nuestra región. Es eso lo que debemos conservar como valor y la unidad, con nuestros matices”, explicó Cristina.

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A las 16.45 el Papa salió de Santa Marta escoltado por 13 guardias suizos que vestían pilotos para resguardarse de la llovizna.Saludó a los periodistas que estaban en el lugar, entre ellos el enviado especial de Clarín, con un “que tengan un feliz día”.De inmediato ingresó a la sala del encuentro con la Presidenta.

Cristina destacó además el esfuerzo hecho para concretar el encuentro: “Fue muy bueno, y fue en domingo, a diferencia de otras veces que he venido y ustedes saben que para los católicos el domingo es un día de descanso“, expresó. Durante la rueda de prensa en el hotel Edén en el Aula Paulo VI de la Santa Sede, la Presidenta hizo especial hincapié en el escenario internacional: “Hablamos de la preocupación que los dos tenemos por la paz y también del incentivo que hay muchas veces desde el sector armamentístico, como él lo ha denunciado, para que surjan los conflictos y no se solucionen”, explicó, y agregó que cree “en un mundo multipolar”.

El encuentro se dio con total normalidad. Cinco minutos después arribó Cristina en un auto escoltado por un vehículo de seguridad, vestía completamente de negro con un tocado en el pelo, al igual que en las demás audiencias que tuvieron, como establece el protocolo.

A la mandataria la acompañó una delegación de unas 20 personas con mayoría de funcionarios. Estuvieron entre otros el canciller Héctor Timerman; el vocero Alfredo Scoccimarro; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, y el embajador Eduardo Valdés.

Tras el encuentro privado, la Presidenta y el Papa pasaron a una sala contigua, donde hubo un intercambio de regalos. El presente más importante que llevó Cristina fue un cuadro del artista Eugenio Cuttica que retrata al obispo saldavoreño Oscar Arnulfo Romero, asesinado en ese país en 1980 y recientemente beatificado. También le entregó una canasta con productos regionales, una copia del Martín Fierro, un libro sobre patrimonio arquitectónico argentino y dos bajorelieves, uno de la Virgen de Luján y otro del propio Pontífice. Francisco, por su parte, le obsequió una copia del siglo XI de un ícono de la Virgen de la Ternura de la Catedral de Vladimir.

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Después ambos caminaron juntos hasta la puerta. Allí, Cristina también saludó en su día a los periodistas argentinos presentes y les confirmó que iba a hablar sobre la audiencia más tarde, en el hotel donde se aloja. El Papa la acompañó hasta el auto, mientras comentaban las actividades que tiene prevista la mandataria mañana (en su agenda se destaca un almuerzo en Roma con el presidente italiano, Sergio Mattarella), y se despidieron.

Esta fue la cuarta audiencia privada que el jefe de la Iglesia le concedió a Cristina y su quinto encuentro, si se cuenta el cruce que tuvieron en Brasil, durante la Jornada de la Juventud de 2013 que se realizó en Río de Janeiro.

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Ya se especula que la Presidenta y Francisco podrían volver a verse en la gira que el Papa hará el mes próximo por la región, que incluirá escalas en Ecuador, Bolivia y Paraguay, pero no en Argentina. La mandataria seguramente será invitada por los tres países.

Aquí, los conceptos más salientes de Cristina en relación a la reunión:

* “Fue una reunión muy cálida, muy cordial, estuvimos hablando sobre los problemas del mundo, de la región, su visita de ayer (por el sábado) a Sarajevo, su preocupación por lo que considera una suerte de Tercera Guerra Mundial, y también preocupados como estamos todos preocupados por la paz. Y también el incentivo que hay del sector armamentístico, como lo ha denunciado para que surjan los conflictos y estos no se solucionen. Así que estuvimos repasando estas cosas, hablando, bien, como siempre.

* “Mañana ante la FAO va a ser distinguida la Argentina. Y como yo soy presidenta alguien tiene que recibirlo, y me citan a mí. Creo que sí, hemos cumplido con los objetivos del milenio, creo que el día de mañana va a ser un poco el eje, la FAO como organización de las Naciones Unidas a lo que hace a la Alimentación, nosotros somos reconocidos como un país productor de alimentos, pero a mí me interesa hablar de las políticas necesarias para que la gente no tenga hambre”.

* “No basta con que haya mayor producción de granos, hoy tenemos capacidad para alimentar a 400 millones de personas, y en 2020 llegaremos a 600 millones, y este año llegaremos a una cosecha récord de 119 millones de toneladas. Pero el hambre no es un tema que tenga que ver únicamente con la capacidad de producción de alimentos o con la posibilidad de distribuir esos alimentos en las poblaciones vulnerables. Tiene que ver con los modelos de sociedad, con la posibilidad de tener trabajo, educación, y políticas sociales que van logrando que mientras los hombres se capaciten y puedan adquirir los bienes que necesitan, los programas sociales permiten que en el mientras tanto esto vaya sucediendo. Y creo que el logro más importante de la Argentina, además de ser una gran productora de alimentos, lo más importante han sido las políticas sociales que hemos llevado a cabo y que son políticas de inclusión: la Asignación Universal por Hijo, la asignación por embarazo, el plan Progresar, esto no sólo permitió alimentar, si no educar y cuidar la salud. Nos quiero que nos vean solamente como una inmensa vaca o una bolsa de soja”.

* “Yo creo en la pluralidad, en la diversidad, yo creo en un mundo multipolar, él también lo cree. Creemos en el diálogo interreligioso, no creemos un mundo sacudido por los fanatismos. Sí podemos decir que afortunadamente esto en la Argentina no sucede. Sí hablamos de la Basílica de Luján, le conté lo hermosa que quedó, él algo ya había visto. También le conté otra cosa muy emotiva… Sí, esas fueron las dos cosas que hablamos de Argentina, del sable de San Martín, que fue algo muy emotivo y a él le pareció fantástico por la revalorización de la historia y la revalorización de la patria para todos los argentinos. Después pasamos a lo internacional y lo regional”.

* “El Papa está muy preocupado por lo que pasa en el Mundo. América latina, en alguna medida, es una región que se ha consolidado como una región de paz, donde no hay diferencias étnicas ni religiosas, cosa que no sucede en otras partes del Mundo”