Los mensajes entre la víctima y su esposo dan cuenta de agresiones por parte del acusado. La opinión de una defensora de la mujer.

El crimen de Romina Aguilar conmovió a San Luis. Tras su muerte y la posterior detención de su esposo, Diego Lorenzetti, la gente no sale de su sorpresa. Mientras la causa avanza, comenzó un nuevo debate entre los puntanos, especialmente en las mujeres: ¿la muerte de Romina fue un homicidio o puede considerárselo un femicidio? Las voces comienzan a alzarse en busca de inclinar la balanza hacia la segunda opción. Sobre todo después de que se conocieran los mensajes de texto que la pareja se enviaba.
En el inicio del nuevo debate, la villamercedina Azucena Orozco, miembro activo de diferentes organizaciones feministas, dialogó con El Diario de la República, y opinó sobre los padecimientos de Romina y el accionar de la justicia.
“En relación al caso, por lo que vamos conociendo, puede entrar dentro de los femicidios. Muchos casos similares, para las organizaciones que defienden los derechos de la mujer, este tipo de crímenes deberían considerarse dentro de femicidios. Pero el Código Penal, dentro de su amplitud e interpretaciones, no toma a todos los crímenes de mujeres como femicidios. Existen este tipo de fallas, por llamarle de alguna manera, dentro del Código. Para que se enmarque como tal argumenta que la mujer tiene que ser víctima de una violencia repetida, pero hay casos donde los hombres las matan apenas las conocen, como el caso de las chicas mendocinas”, expresó Orozco.
“En la muerte de Romina, nosotras lo entendemos como desenlace de una situación violenta. Entraría como un femicidio porque fue víctima de una violencia que se daba en su ámbito cotidiano. Romina y su esposo estaban casados, tenían episodios cotidianos de violencia. Por cómo se dio la situación y por los mensajes de texto que le encuentran hay diálogos muy claros que dan cuenta de una  violencia cotidiana hacia ella”, agregó.
“Por lo que se supo de los mensajes de texto, ese tipo de agresiones eran repetidas dentro de esa convivencia. Es una clara muestra de que sufría violencia de género.  Hay muchos otros casos que el Código Penal no los toma como femicidios. Pero los entendemos así, de ese modo”, sostuvo Orozco.
Elogios
Dentro de la tragedia, la activista villamercedina destacó la labor de la jueza Virginia Palacios. “Es muy oportuno destacar la labor de la doctora Palacios. Investigar y dar con los sospechosos era una tarea complicada, sin embargo su accionar, su rol, la forma en que resolvió este femicidio fue realmente positivo. Sin dudas puso sensibilidad de mujer y demostró su capacidad”, añadió.