Un duro informe de la organización Human Rights Watch fue presentado en Washington.

Miembros de la fuerzas de seguridad de Venezuela usaron la fuerza de forma ilegítima en las protestas contra el gobierno, la mayoría encabezadas por estudiantes, y golpearon brutalmente y dispararon a quemarropa contra manifestantes que no estaban armados, denunció la organización Human Rights Watch en un informe presentado hoy en Washington.

Además, el reporte señala que numerosos detenidos también fueron sometidos a torturas y graves abusos físicos y psicológicos por miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que la Justicia venezolana no hizo nada para garantizar el debido proceso de los arrestados. Agrega que también se permitió que pandillas armadas del gobierno atacaran a civiles desarmados y que en algunos casos los uniformados colaboraron directamente con ellas.

El informe, de 103 páginas, documenta 45 casos ocurridos en Caracas y tres estados, Carabobo, Lara y Miranda, donde se realizaron decenas de entrevistas a víctimas de abusos y sus familiares, testigos, médicos, periodistas y defensores de derechos humanos. También se recolectaron evidencias como fotografías, videos, informes médicos y se examinaron informes del gobierno y declaraciones oficiales sobre el tema.

“La magnitud de las violaciones de derechos humanos que documentamos en Venezuela y la participación de los miembros de las fuerzas de seguridad y funcionarios judiciales en estos delitos, demuestra que no se trata de incidentes aislados ni de excesos de agentes insubordinados”, dijo José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch en un comunicado de prensa. “Por el contrario, forman parte de un patrón alarmante de abusos que representa la crisis más grave que hemos presenciado en Venezuela en años”, señaló.

El reporte agrega que “sin duda, algunos manifestantes han apelado a métodos violentos, como arrojar piedras y cócteles molotov contra las fuerzas de seguridad”, pero que sin embargo las fuerzas de seguridad recurrieron reiteradamente al uso de la fuerza contra personas que no estaban armadas ni eran violentas.

Los violentos incidentes en Caracas y otras ciudades han dejado 41 muertos, 785 heridos y unos 2.200 detenidos, según la Fiscalía general. El gobierno de Nicolás Maduro considera que las protestas forman parte de un plan promovido por grupos de “extrema derecha” para dar “un golpe de Estado”.