El gobierno de Mauricio Macri resolvió dar por concluido de manera unilateral el acuerdo de precios de los combustibles que había suscripto con las petroleras en enero de este año y liberó de esta manera, a partir del próximo 1° de octubre, a las compañías para que fijen de manera autónoma los precios de los combustibles que comercializan.

E l ministro de Energía y Minería de la Nación, Juan José Aranguren, informó a las petroleras de la decisión y dejó así sin efecto el nuevo aumento de precios que estaba comprometido para octubre. Ahora serán las empresas las que, a partir del primer día del próximo mes, definirán si mantienen sus precios o si bien los aumentan y la magnitud de esa eventual suba.

Ahora serán las empresas las que definan los valores de venta de sus combustibles. De esta manera el gobierno de Macri se quitó de encima el costo que implicaba, apenas unos pocos días antes de las Legislativas de octubre, el tener que anunciar un nuevo aumento de precios.

Se estima que tras la liberalización de precios la nafta podría subir entre un 7% y un 12%. Sin embargo la clave pasará por lo que haga YPF, la empresa estatal que controla más del 60% del mercado. Es que sin las petroleras privadas decidieran aumentar sus precios e YPF no lo hace en respuesta a las necesidades políticas coyunturales, quedarían en off side frente a los consumidores.