Tienen 39 y 21 años y son de Olavarría. Se metieron a pescar en el lago de una represa.

Por aire, tierra y agua buscan desde ayer a dos pescadores, padre e hijo, en el embalse del dique Paso de las Piedras, 70 kilómetros al noreste de Bahía Blanca. Hugo Ezequiel Barragán (39) y Hugo David Barragán (21) llegaron el domingo al lugar desde Olavarría, donde debían retornar ese mismo día a la tarde. Como no lo hicieron, Viviana Núñez, esposa y madre de los desaparecidos, se comunicó con el 911 y disparó el operativo de búsqueda, que comenzó el lunes a la mañana y hasta ahora no dio resultados.

Ayer, bomberos y policías hallaron en el sitio 5 del parque, a poco más de un metro del agua, la camioneta Ford Ranger doble cabina de los Barragán, pero todavía no hay rastros de ambos ni del chinchorro con el que ingresaron al lago de la represa, fuente de agua de 400.000 habitantes de Bahía Blanca y Puerto Rosales. “No tenían ningún elemento de seguridad” reveló a Clarín el comisario Axel Bogda, de la estación comunal de Coronel Pringles, que encabeza la búsqueda. El jefe policial dijo que el domingo fue un día de intenso viento y lluvia en la zona, lo que podría haber influido para desestabilizar la pequeña embarcación de los pescadores, que no llevaban luces ni salvavidas. Dentro de la camioneta, había alimentos y documentación de los desaparecidos, que concurrían asiduamente al lugar, según revelaron sus familiares.

“Es un sitio peligroso, no sólo por los remolinos que suelen formarse sino por los elementos que están en el fondo de la presa, como por ejemplo algunas maquinarias”, precisó Bogda. Detalló que participan de las tareas de búsqueda efectivos de varias comisarías de la zona, bomberos y Defensa Civil, y aseguró que en las próximas horas una avioneta comenzará a sobrevolar el espejo de agua, ubicado al este del cordón serrano de la Ventana y al que llega el río Sauce Grande.
La pesca en el embalse, un lago artificial de 4.000 hectáreas que depende de la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires, está prohibida y en el predio hay numerosos carteles que así lo indican. Pese a eso, pescadores de diversos puntos de la provincia se acercan al lugar los fines de semana en busca de pejerreyes. Las últimas lluvias contribuyeron a subir el nivel del dique que desde 2009, debido a una prolongada sequía, estuvo en emergencia hídrica con una cota por debajo del valor que asegure su pleno funcionamiento. Hoy la cota es de 158,40 metros. Al parque provincial en el que está instalado el dique está asignado un solo guardaparques.