El volante rosarino se exigió sobre el cierre del empate del Real Madrid y sintió un tirón en el aductor izquierdo. El viernes le realizarán estudios, pero advierten que podría tratarse de un desgarro.

Angel Di María está tocado, pero no hundido. El volante rosarino del Real Madrid se exigió en el minuto 92 del empate como visitante ante Valladolid y sintió un pinchazo en el aductor de la pierna izquierda, cuando se le viene la recta final en la Liga de España, la final de la Champions (el 24, en Lisboa, ante Atlético de Madrid) y a 36 días del inicio del Mundial de Brasil. Por eso, Alejandro Sabella también encendió las alarmas.

Fue una jugada aislada, se terminaba el partido y a Di María le quedó un rebote en la puerta del área tras un tiro de esquina desde la derecha. Se exigió para dominar el balón y enseguida quedó tendido sobre el césped. Y aunque el entrenador, Carlo Ancelotti, y Miguel Pardeza, Director Deportivo del Real Madrid, dijeron que “no sería una lesión grave”, se teme un desgarro que le demandaría por lo menos 21 días de recuperación.

Este viernes el rosarino se someterá a estudios médicos para determinar la gravedad de la lesión.