Foto: web

La palabra “cáncer” genera respeto en cualquiera que lo escuche. Es una enfermedad que se suele relacionar con la muerte, sin embargo, no todos los tipos son iguales y muchos factores, como por ejemplo la detección temprana y un estilo de vida saludable, pueden ayudar a prevenir su aparición.

Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer con la consigna “Nosotros podemos, Yo puedo”, para generar conciencia sobre la enfermedad y la importancia de adquirir hábitos para prevenir esta enfermedad.

Algunos tipos de cáncer son genéticos mientras que otros son causa de un estilo de vida poco saludable y hábitos perjudiciales para el organismo, como fumar, una mala alimentación o abusar del alcohol. Estos últimos podrían prevenirse entre un 30 y un 40 por ciento de las veces.

Es por eso que es vital primero llevar un estilo de vida saludable y, además, acudir con regularidad al médico para hacerse los chequeos rutinarios que permiten llegar a una detección temprana de la enfermedad. Los tipos de cáncer más comunes en la actualidad son: de mama, de cuello uterino y de colon.

Detectar cualquier tipo de cáncer rápidamente permite hacer tratamientos específicos con un mejor pronóstico en cuanto a posibilidad terapéutica y una mejor sobrevida libre de enfermedad.