Las víctimas se animaron a contar su calvario después de que se conociera el ataque sexual ocurrido el último sábado en la zona de Congreso

valentía de Camila para contar y denunciar el calvario que vivió cuando fue a bailar con sus amigas fue el impulso que necesitaron otras chicas para animarse a sacar a la luz sus pesadillas, que habrían ocurrido en el mismo boliche, a pocos metros del Congreso.

Al menos otras diez jóvenes habrían sido atacadas sexualmente en el boliche donde fue violada Camila, la joven de 19 años que hizo público su dolor y relató ante los medios de comunicación cómo fue violada el sábado pasado a la mañana en el local bailable La Negra/Le Click, en una fiesta convocada por la red social Facebook y conocida como Alternativ@.

Así lo informó a LA NACION el abogado de la Asociación de Víctimas de Violación (Avivi), Andrés Bonicalzi. “Después de que se hiciera público el caso de Camila, otras jóvenes se comunicaron con Avivi para contar que ellas también fueron víctimas en ese sitio. Hubo por lo menos otros diez casos”, afirmó el letrado a LA NACION.

Todos los hechos que comentaron las víctimas que se comunicaron con Avivi ocurrieron en el mismo boliche. “Relatan episodios muy parecidos ocurridos en los últimos 45 días, que las violaron entre tres y cuatro personas y varias dicen que fue en un rincón oscuro del boliche. Para nosotros, el modus operandi es muy similar. También habrían sucedido en las denominadas fiestas alternativas”, agregó Bonicalzi.

Según el abogado, se trata de diferentes casos: un abuso sexual, un intento de abuso y también un ataque que fue abortado tras la intervención de un joven que ayudó a la víctima, entre otros casos. Bonicalzi adelantó que los testimonios de las jóvenes atacadas que se comunicaron con Avivi serán aportados a la fiscal Graciela Gils Carbó, que investiga la violación de Camila, ocurrida en horas de la madrugada del sábado pasado.

En Facebook se abrió un grupo denominado “Justicia por Camila”, donde se convoca a una marcha para hoy, a las 18, en la puerta del boliche. Hay comentarios en la red donde social donde hay jóvenes que cuentan que también fueron víctimas de ataques. Una joven llamada Pamela sostuvo que en 2011 un patovica la introdujo en un baño y la manoseó.

Respecto de la investigación del ataque del que fue víctima Camila, el abogado dijo que Gils Carbó tiene en su poder las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de La Negra/Le Click, situada en avenida Rivadavia al 1900, donde quedaron registrados el ingreso y el egreso de todas las personas que fueron a la fiesta alternativa.

El abogado explicó también que Camila, que aún no declaró ante la fiscal por su mal estado emocional, podría reconocer a uno de los cuatro jóvenes que la atacaron sexualmente.

“Ella podría hacer un identikit del agresor que la tomó de un brazo e intentó besarla o identificarlo en su perfil de Facebook, pero no de los otros tres, porque la sometieron en un local oscuro”, explicó el abogado de Avivi.

Quizás el testimonio de Camila ante la fiscal se produzca hoy. El abogado de Avivi también ofrecerá a Gils Carbó que le tome testimonio a un joven que ayudó a la chica apenas fue atacada.

El letrado también dijo que los dueños del local bailable se pusieron a disposición de la fiscal del caso y adelantó que pedirán la declaración testimonial de los organizadores de la fiesta.

En el allanamiento que hicieron en el boliche detectives de la Policía Federal por orden del juez de instrucción porteño Ricardo Warley, además de las filmaciones, se secuestró documentación importante para la investigación.

Según explicó a LA NACION el director ejecutivo de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) del gobierno porteño, Juan José Gómez Centurión, entre 2013 y lo que va de 2014 el local bailable Le Click fue inspeccionado en 34 oportunidades.

“El lugar fue inspeccionado este año en 11 oportunidades y en 2013 se realizaron 23 inspecciones, siendo la última clausura en diciembre de 2012 por encontrarse vencida su inscripción en el Registro de Locales Bailables y continuaba ejerciendo esa actividad”, dijo la AGC en un comunicado de prensa.

Centurión agregó: “Nuestra función como organismo de control de faltas es de índole administrativa: esto significa velar por el cumplimiento del derecho de uso para el cual fue habilitado, que cumpla con las condiciones de higiene y seguridad, como ser las cuestiones estructurales del local, control de matafuegos, salidas de emergencia operables, capacidad de gente y el control de ingreso de menores. La AGC no tiene competencia en este tipo de delitos”.