La ola de atentados en varios barrios de la capital iraquí dejó como saldo un baño de sangre en un puñado de horas.

Diez coches bomba en una mañana sumergieron a la capital iraquí, Bagdad, en un baño de sangre y en el más absoluto caos. El saldo es en estas horas de 19 muertos y más de 50 heridos.

Los coches cargados con explosivos fueron detonados en los barrios del norte, del este y del centro de la capital iraquí en una hora pico.

Irak es escenario de ataques y atentados que matan como promedio a 25 iraquíes por día, en una espiral de violencia similar a la de 2008, cuando el país salía de un conflicto interconfesional sangriento.

Las autoridades atribuyen la violencia a factores externos, sobre todo a la guerra en la vecina Siria. Pero expertos y fuentes diplomáticas afirman que se debe al descontento de la minoría sunnita, que se considera marginada por las autoridades.