El Estadio Juan Gilberto Funes contiene a unas 200 personas, entre niños, adolescentes y adultos, que practican diferentes deportes; pero también realizan talleres de artesanías y danzas.

Las autoridades del estadio firmaron un convenio con el Instituto Superior de Educación Física (ISEF) para dictar el profesorado en sus instalaciones y el desafío más importante que tienen por delante será poner en marcha, la escuela generativa “Semillas”.

Juan Pablo Martínez, Jefe del área Estadio, contó que otra novedad que implementaron este año es “la escuela deportiva que la coordinan 16 jóvenes que reciben la beca ‘Soñamos junto a vos’ que brinda cinco actividades: fútbol, básquet, atletismo, hándbol y vóley. Entre 25 y 30 chicos practican de lunes a viernes estos deportes en dos turnos: de 9 a 12 y de 14 a 17. Estos becarios empezaron en enero con la Colonia de Vacaciones que ofrecimos en el estadio y cuando terminó, a fines de febrero, les propusimos continuar con ese proyecto, para que esos chicos mantuvieran las actividades”.

Además continúan con varias actividades como boxeo, que lo dicta el profesional Marcos “El Flaco” Ahumada, y kick boxing con Alejandro Ledesma que fue campeón internacional. Continúa el club Algarrobo con su equipo de hockey y este año se suma básquet; además del Club Deportivo La Punta que hace sus entrenamientos en el estadio. Otra disciplina deportiva que da en forma de escuela es Aikido.

También se ofrecen actividades culturales: “Tenemos un taller de pintura, arte y reciclado de diferentes materiales donde 40 mujeres artesanas transforman los residuos en objetos artísticos que después los venden y eso genera que el taller sea autosustentable. La idea fue nuestra y se lo propusimos a la gente del Plan Solidario que enseguida lo aceptó. Primero empezaron haciendo una experiencia con materiales que cada uno tenía en su casa o que estaban sin usar acá en el estadio. Luego, esa primera producción se vendió y con el producido empezaron a comprar otros elementos que necesitaban como pinturas, lijas, pinceles, hilos, porcelana fría o agujas de coser y bordar. Eso provocó que pudieran trabajar distintas técnicas con los diferentes materiales que obtenían y continuar con las ventas”, concluyó Martínez.

La Academia de danzas folclóricas “El Compromiso” da sus clases allí, igual que el primer grupo de bastoneras de la cuidad “Reina de la Paz”. También tienen su espacio las clases de danzas alternativas como bachata, salsa y urbanas que dictan los becarios.

Fuente: El Diario de la República