El primer ataque se perpetró dentro de una iglesia cristiana copta en la ciudad egipcia de Tanta, a 120 kilómetros al norte de El Cairo, donde el saldo parcial de víctimas ascendía a 27 personas muertas y 41 heridos, según información oficial.

La explosión sorprendió a los fieles dentro del templo de Mar Guergues (San Jorge, en árabe) que participaban de las celebraciones del Domingo de Ramos, que marca el comienzo de la Semana Santa.

Poco después, otro atentado contra la catedral de San Marcos, en la ciudad costera de Alejandría, causó la muerte a otras 11 personas y heridas a 33, según indicó el Ministerio de Sanidad egipcio en un comunicado.

Estado Islámico asumió la autoría de los ataques, que se producen 20 días antes de la visita del papa Francisco, que tiene previsto desplazarse a Egipto los próximos 28 y 29 de abril en su primer viaje a Medio Oriente.

Horas después del ataque, cientos de personas se concentraron frente al templo atacado en Tanta, para mostrar su solidaridad con las víctimas del atentado.

Varios fieles golpean las puertas cerradas del templo, que los responsables entreabren en alguna ocasión, dejando salir un intenso e irrespirable olor a sangre.

Los atentados tienen como antecedente otro ataque contra cristianos ocurrido casi cuatro meses atrás en la capital egipcia.

El pasado 11 de diciembre, 28 fieles de la minoría cristiana copta murieron en un atentado perpetrado por un suicida contra una iglesia ubicada junto a la catedral de El Cairo, en el barrio de Al Abasiya.