Mario Lucero, el sospechoso de los asesinatos de  Julieta Barroso y Gastón Bustos, decidió no hablar ante el juez Leandro Estrada. El abogado defensor no pidió prórroga. Ahora el magistrado tiene 48 horas para tomar una resolución.

Mario Lucero quedó oficialmente detenido este lunes por la noche después de los allanamientos que la Policía realizó en la quinta “María José”, donde el joven vive junto a su madre, frente al barrio La Ribera y  en la casa del dueño del establecimiento en el centro de la ciudad. En ambos se secuestraron algunos elementos muy puntuales que señalan a Lucero como el principal sospechoso de los homicidios de Julieta Barroso y Gastón Bustos.

El detenido se abstuvo de declarar este martes por la mañana ante el juez Leandro Estrada y su abogado defensor, Javier Quiroga no solicitó la típica prórroga de detención. Por eso habrá una resolución pronta para Lucero: el juez tiene 48 horas.

Según informó el Subcomisario Claudio Chacón, en el primer allanamiento en la casa que habita Lucero, se secuestró: una vaina servida calibre 22, municiones del mismo calibre y los teléfonos de la víctimas (uno estaba en una zanja y el otro bajo la rueda de un tractor).  También encontraron una campera, una carretilla y una maza, las tres con manchas de sangre que serán analizadas. Y tomaron muestras de manchas de sangre que había en un canal ubicado en la parte trasera de la casa.

El segundo allanamiento se realizó en la vivienda del dueño de la quinta, en pleno centro de la ciudad. De ahí la policía se llevó dos rifles calibre 22.