Lo anunció este lunes la ministra de Desarrollo Social, Alida García Peanú, en la ex Colonia Hogar a través de una conferencia de prensa donde, entre otros conceptos, señaló que “los beneficiarios seleccionados estarán dos meses con un convenio de adhesión voluntaria de capacitación en administración pública. Una vez finalizada esa etapa pasarán a una segunda parte de nueve meses de práctica laboral rentada y por último accederán a un contrato”, aclarando que esto se concretará luego de cumplimentar todos los requisitos que se vayan solicitando.

García Peanú contó que algunos beneficiarios del Plan de Inclusión Social se reunieron en la sede del Ministerio de Desarrollo Social para reclamar acerca de la continuidad laboral de los que trabajaban en las distintas carteras ministeriales.

Al respecto, la funcionaria explicó que los ministerios pasaron un listado de los beneficiarios del Plan que querían que continuaran trabajando en esas áreas, que son alrededor de dos mil personas.

Estas personas empezarán a realizar un proceso de tres etapas: en primer lugar, iniciarán con un convenio de adhesión voluntaria de capacitación en administración pública durante dos meses, período en el cual cobrarán el sueldo del Plan más un plus de $1900 (lo que haría $3800 por mes). Una vez finalizada esa etapa, con un informe de desempeño y un 90% de asistencia, pasarán a una segunda parte de nueve meses de práctica laboral rentada. Y terminada esta etapa, pasarán a un contrato, siempre y cuando hayan cumplimentado los requisitos que se les solicite oportunamente.

Los anuncios fueron dados por García Peanú a través de una conferencia de prensa.

Los anuncios fueron dados por García Peanú a través de una conferencia de prensa.

En cuanto a los beneficiarios que no resultaron elegidas para continuar trabajando en las carteras ministeriales, García Peanú expresó: “Todas las personas que no fueron seleccionados en los ministerios tienen que inscribirse en los cursos de capacitación, para luego pasar a la etapa de inserción laboral a través de los convenios que tenemos con distintas empresas”.

“El Plan y los $1900 no se les saca a nadie”, avisó la funcionaria, quien agregó: “El horario que la gente ocupaba trabajando, lo va a ocupar haciendo los cursos de capacitación”, con lo que se desprende que nadie quedará sin trabajo. Por un lado, la mitad de los beneficiarios estará en los ministerios y la otra mitad tendrá la chance de perfeccionarse e insertarse en el mercado laboral privado.

La ministra también indicó que se descubrió a muchos beneficiarios que tenían un doble beneficio, por ejemplo, eran trabajadores del Plan y tenían una pensión o jubilación. “A estas personas se les dio de baja del Plan de Inclusión”, dijo. Asimismo, remarcó que las personas que se habían ido a trabajar a cooperativas por más de dos años, también se había dado de baja.

“Financieramente por la cuestión de emergencia que tenemos en este momento, no pensamos llegar a absorber a tantos y al final son dos mil personas”, concluyó la ministra.