Desde Varsovia a Lisboa, Europa entera se asomó a la ventana para ver un espectáculo extraordinario: la “Luna Roja”, el eclipse lunar más largo del siglo. Algo que no se repetirá en otros cien años.

También conocido como “Luna de Sangre” por el color rojizo o anaranjado que asumió el satélite blanco, las primeras imágenes llegaron, sin embargo, por televisión, captadas desde Nairobi, donde el fenómeno empezó una hora antes.

El fenómeno ocurrió porque la Tierra se interpuso entre el Sol y la Luna y proyectó una sombra sobre ésta. Ese cono dio paso al que -aseguran- fue el eclipse más largo en lo que va de siglo. En Europa se hizo rogar.