Son 570 millones de dólares. El anuncio lo hizo el secretario de Estado, John Kerry, en su visita a El Cairo.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, hizo ayer una escala sorpresa de unas horas en El Cairo para apoyar al nuevo presidente electo, el general golpista Abdel Fatagh al Sisi, y garantizarle a su aliado que la multimillonaria asistencia militar se está normalizando. La visita se produjo un día después de la confirmación de la pena de muerte para el jefe de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badia, y otros 182 partidarios del ex mandatario derrocado Mohamed Mursi.

El secretario norteamericano de Estado, John Kerry, hizo ayer una escala sorpresa de unas horas en El Cairo para apoyar al nuevo president, el general Abdel Fatah al Sisi, y garantizar a su aliado que la multimillonaria asistencia militar se está normalizando.

“El principal desafío de este gobierno es dar oportunidades económicas a los egipcios y Estados Unidos, junto con los sauditas y los Emiratos, colaborará con el bienestar económico de Egipto”, aseguró Kerry en una conferencia con su par egipcio, Sameh Shukri, trasmitida por la cadena CNN.

Sin embargo, el jefe de la diplomacia estadounidense, en su primera visita a El Cairo desde la elección de Al Sisi a finales de mayo pasado, no habló de nuevos acuerdos de cooperación económica y comercial, sino que informó que Washington liberó hace diez días 570 millones de dólares de ayuda militar.

Esa porción de los 1.500 millones de dólares que Washington envía cada año a Egipto para reforzar y modernizar a las Fuerzas Armadas del país africano había sido suspendida el año pasado, luego que el gobierno interino producto de un golpe de Estado lanzara una campaña de represión sistemática contra la oposición islamista.

Al Sisi, el jefe militar que encabezó el golpe contra el presidente islamista Mohamed Mursi y que luego se convirtió en el hombre fuerte del gobierno interino, fue la cara visible de esa campaña de redadas, represión y persecución que dejó más de mil muertos y muchos más dirigentes y militantes detenidos, procesados y condenados.

Precisamente, la visita se produjo un día después de que una Corte penal condenara a cerca de 200 islamistas a la pena de muerte, entre ellos, al líder máximo de la Hermandad Musulmana, la organización islamista conservadora que llevó a Mursi al poder en las elecciones de 2012 y que desde el golpe de julio pasado encabeza la oposición.

Durante su corta visita, antes de partir hacia Jordania y luego a Europa, Kerry se reunió con su par egipcio y con el propio Al Sisi.

Las críticas del secretario de Estado al nuevo gobierno egipcio fueron livianas. “Creemos que en términos generales el gobierno egipcio necesita una actitud política muy incluyente, lo que implica encontrar formas de tender la mano a la Hermandad Musulman a”, aseguró Kerry a un grupo de periodistas antes de reunirse con el presidente y el canciller egipcios, según la agencia DPA.

El funcionario subrayó que Washington no comparte la opinión del gobierno egipcio de que la Hermandad Musulmana tiene vínculos con grupos extremistas como Ansar Beit al-Maqdis, la milicia que desde el levantamiento popular que terminó con el todopoderoso Hosni Mubarak en 2011 opera en la Península del Sinaí.

“ No tenemos información que corrobore ese tipo de vínculos. Pedimos a los egipcios que compartan esa información con nosotros si la tienen pero en estos momentos no tenemos tal información”, explicó. Pese a esa diferencia, Kerry recalcó que la Casa Blanca apoyará al gobierno de Al Sisi “en este momento crítico en la transición que vive Egipto”.