Hace siglos, cuando llegaron al continente americano, los colonizadores europeos trajeron enfermedades y muerte. De hecho, su llegada fue tan devastadora, que podría haber contribuido a un período de enfriamiento global, de acuerdo con un nuevo estudio.

La investigación, que será publicada en el número de marzo de Quaternary Science Reviews, representa un intento ambicioso de mostrar que, a través de una serie de eventos, la actividad humana afectó el clima mucho antes de la revolución industrial y el calentamiento global.

Los autores encontraron que la enfermedad y la guerra arrasaron con el 90 por ciento de la población indígena en el continente americano, o sea, aproximadamente 55 millones de personas. La Tierra, sostienen, luego reclamó el terreno que dejaron estas poblaciones. La nueva vegetación extrajo el dióxido de carbono que atrapa el calor de la atmósfera y lo llevó a la tierra, colaborando con lo que los científicos denominan la “pequeña era de hielo”.