Por los sucesivos ajustes en los surtidores, los automovilistas argentinos mantienen la preferencia por la nafta más barata en detrimento de la de mejor calidad. Pero al mismo tiempo, desde la liberación del mercado ordenada por el Gobierno nacional en octubre del año pasado, la súper aumentó 70%.

Según los últimos datos oficiales sobre ventas de combustibles durante agosto pasado, los despachos de la versión súper creció 9% en un año, frente a una abrupta caída de casi 13% en la variedad premium en el mismo período.