Lo confirmó el papa Francisco durante un consistorio de cardenales. Además el 4 de setiembre se  santificará a la Madre Teresa de Calcuta.

José Gabriel del Rosario Brochero, más conocido como Cura Brochero, será canonizado el 16 de octubre en el Vaticano, en una ceremonia que presidirá el papa Francisco, confirmó hoy la Santa Sede.

El propio Pontífice hizo el anuncio esta mañana durante el consistorio de cardenales que se realiza en el Vaticano, en el que informó también que el 4 de septiembre será canonizada la Madre Teresa de Calcuta, fundadora de las Hermanas de la Caridad.

El sacerdote argentino que evangelizó a lomo de mula las sierras de Córdoba e hizo propias las necesidades de los sectores más pobres y excluidos de esta región mediterránea, se convertirá de este modo en el primer santo ciento por ciento argentino.

Brochero será el primer santo nacido y muerto en la Argentina, dado que el hermano lasallano Héctor Valdivielso Sáez, nació en Buenos Aires pero murió mártir en España durante una revuelta previa a la Guerra Civil Española, por lo que fue canonizado junto con otros siete religiosos españoles.

El Cura Gaucho, como se lo mencionaba a Brochero, vivió entre 1840 y 1914, y movilizaba a miles de hombres y mujeres -campesinos, delincuentes, olvidados- a través de caminos inhóspitos.

El sacerdote murió sordo, ciego y enfermo de lepra por compartir el mate junto a pacientes con esa enfermedad.

El Papa promulgó en enero el decreto que reconoció el segundo milagro atribuido a la intercesión del Cura Brochero, validado por una junta médica del Vaticano el 10 de setiembre.

Al Cura Brochero se le atribuye la recuperación rápida, sin explicación médica, de la niña sanjuanina Camila Brusotti, quien sufrió un infarto masivo en el hemisferio cerebral derecho tras una golpiza brutal dada por su madre y su padrastro.

El sacerdote fue proclamado beato el 14 de septiembre de 2013 en una ceremonia multitudinaria en la localidad cordobesa que lleva su nombre, a cuyo templo el Papa obsequió las campanas en honor de quien consideró un “pastor con olor a oveja”.

A esa instancia llegó después de que Benedicto XVI, hoy Papa emérito, firmara el 20 de diciembre de 2012 el decreto del milagro atribuido al Cura Gaucho.

Se trató de la recuperación sin explicación médica del niño Nicolás Flores con pronóstico de “vida vegetativa” y problemas neurológicos severos tras sufrir un grave accidente vial.

El sacerdote tuvo un fuerte protagonismo social al realizar gestiones ante las autoridades que hicieron posible la apertura de caminos, acequias, diques, una estafeta postal y un telégrafo.

Enfermó de lepra por compartir el mate junto a pacientes con esa enfermedad, y quedó sordo y ciego para, finalmente, morir en 1914.