River ganaba 2-0 en Belo Horizonte y se acercaba a la clasificación. Hasta que en el minuto seis de la segunda parte, Mora habilitó a Teo Gutiérrez, que dejó en el camino a Bruno Rodrigo con un finísimo enganche y colocó la pelota en un rincón. Fue el tercero del equipo de Gallardo, el del alivio, el que Atilio Costa Febre relató con su habitual pasión, pero con una cuota de grosería.

 “¡Qué jugada! Gooooooool. Golazo. Y como con gusto el pijazo de Teo Gutiérrez. La tiró por un costado, la fue a buscar y con toda la rosca la clavó en el mismo arco que Messi le hizo el gol a Irán. Con todo el gusto y manteniendo la crítica me como el pijazo del colombiano porque River gana, muestra su fútbol, tiene autoridad y Gallardo es Napoleón. Un estratega. River le está dando un baile inolvidable al Cruzeiro. Me como el pijazo aunque me echen de la radio”, fue el relato desaforado de Costa Febre.

 

 

Tras el partido, Teo Gutiérrez se descargó con la prensa. “Esto es para los críticos, que hablan y nunca patearon una pelota”. Semanas atrás, Costa Febre había dicho que el colombiano era “un dolor de huevos” para River.