“Hemos secuestrado a sus hijas. Ahora son esclavas, las venderemos en el mercado”.

El escalofriante mensaje difundido ayer por el grupo islamista Boko Haram, que se atribuyó el secuestro de más de 200 niñas en Nigeria hace tres semanas y amenazó con venderlas “en el mercado”, dejó estupefactos al grupo de padres desbordados por la angustia y causó conmoción en el país y en el mundo entero.

El jefe de los rebeldes integristas, Abubakar Shekau, aparece en un video de 57 minutos en el que se lo ve vestido de combate frente a un blindado y dos camionetas dotadas de ametralladoras. La imagen es borrosa, pero se puede ver que está rodeado de otros seis rebeldes mientras pronuncia la violenta amenaza y reivindica lo que casi todos sospechaban.

“Hemos secuestrado a sus hijas. Ahora son esclavas, las venderemos en el mercado en nombre de Alá. Le pertenecen”, advierte Shekau en el video, en el que habla hausa, en árabe y en inglés.

“He dicho que la educación occidental debe cesar. Niñas, deben abandonar (la escuela) y casarse. (…) Me voy a casar con una niña de 12 años, me voy a casar con una niña de nueve años”, prosiguió.

“Hermanos, deben cortar la cabeza de los infieles. Hermanos, deben capturas esclavos. (…) Hermanos, hay esclavos en el islam, no se dejen engañar”, agregó.

Más de 270 niñas en edad escolar fueron secuestradas el 14 de abril en su escuela de Chibok, al nordeste del país, en el estado de Borno. De las 276 chicas raptadas, 53 lograron escapar y 223 siguen cautivas, según estimaciones que aún no pudierin ser confirmadas.

Algunos trascendidos afirman que algunas de las 223 escolares aún en cautiverio fueron ya vendidas como esposas en la frontera con Chad y Camerún al precio de 12 dólares. Según el departamento de Estado norteamericano “muchas de ellas probablemente fueron llevadas fuera del país, hacia países vecinos”.